Casi todo lo que está hecho en metal está potencialmente sujeto a la corrosión. La medición del espesor de las paredes restantes de tuberías, tubos o tanques, posiblemente corroídas en su interior, es un tema particularmente importante en las
industrias de la petroquímica y de la generación de energía. Una inspección visual no es a menudo suficiente para detectar dicha corrosión, a menos de cortar o desmontar las tuberías o los tanques. Las columnas de acero de las estructuras,
sobre todo los soportes de puentes y pilares de acero, también están sujetas a la corrosión, la cual reduce el espesor original del metal. De no detectarse a tiempo, la corrosión debilitará las paredes y posiblemente ocasionará defectos
peligrosos en las estructuras. En la industria aeroespacial, la corrosión puede ocurrir en la pared interna del recubrimiento de aluminio de las aeronaves y en otras áreas cruciales. Las pruebas por ultrasonido son un método no destructivo
ampliamente aceptado en la inspección de metales corroídos que se efectúa generalmente con palpadores duales. Los medidores de corrosión por ultrasonido portátiles pueden medir fácilmente el espesor de tuberías, tanques y metales de
estructuras, tales como soportes o columnas. Por otro lado, los aparatos de corrientes de Foucault son apropiados para metales más delgados como los recubrimientos de aeronaves y objetos tubulares de paredes delgadas.