Las tecnologías de pruebas no destructivas (PND) se usan para medir el espesor de los materiales en una amplia gama de industrias, tanto para controlar la calidad de fabricación como para realizar el monitoreo durante el servicio. En muchas
aplicaciones, la primera ventaja que brindan las pruebas no destructivas es la posibilidad de medir con precisión el espesor de paredes en situaciones en las que sólo un lado de la pieza a examinar es accesible, como en los tubos o tanques, o
también donde las simples mediciones mecánicas son imposibles o difíciles de realizar debido a diferentes razones, como las dimensiones de las pieza o la dificultad de acceso. Los medidores de espesor por ultrasonido se pueden emplear en
prácticamente todos los materiales industriales, incluyendo en la mayoría de los metales, plásticos, vidrio, cerámica, caucho, fibra de vidrio y materiales compuestos. Los instrumentos por corrientes de Foucault sirven para medir las delgadas
capas de los materiales conductores, como el recubrimiento metálico de las aeronaves o los tubos de metal de paredes finas. También permiten medir el espesor de los recubrimientos no conductores, como la pintura aplicada sobre sustratos
conductores.